La Tercera publicó recientemente la columna “Oda al pisco”, una reflexión sobre el presente y los desafíos del pisco chileno en un mercado donde los consumidores buscan cada vez más calidad, origen y valor real en los productos que eligen.
El artículo aborda un punto clave para la industria: el pisco chileno necesita fortalecer su relato territorial, sus vitrinas y su cultura de origen. No basta con repetir que el pisco es chileno; también es necesario mostrar sus valles, sus productores, sus diferencias y su capacidad de competir en el mundo.
En ese contexto, la columna menciona los cinco valles pisqueros —Copiapó, Huasco, Elqui, Limarí y Choapa— y plantea la necesidad de ponerlos en valor como destinos vinculados al producto estrella de Chile.
Para Bou Barroeta, este enfoque conecta directamente con su historia. Desde el Valle del Huasco, en la Región de Atacama, la marca ha trabajado por proyectar una mirada del pisco chileno premium basada en origen, tradición familiar, consistencia y calidad.
La columna también menciona los recientes premios internacionales obtenidos por el pisco chileno, destacando a Pisco María’s de Bou Barroeta por su reconocimiento en USA Spirits Ratings 2026.
Estos hitos refuerzan una idea central: el pisco chileno tiene una oportunidad concreta de crecer no solo como categoría, sino como experiencia cultural, gastronómica y territorial.
Bou Barroeta forma parte de esa nueva etapa, donde el pisco chileno premium busca ocupar mejores vitrinas, fortalecer su presencia internacional y comunicar con mayor claridad el valor de sus valles de origen.
Desde el Valle del Huasco, Bou Barroeta continúa trabajando para llevar el pisco chileno a nuevos escenarios, con etiquetas premiadas como María’s, Noor, Cofradía y Luxstelle.























































