En su columna “Vida después de la piscola”, publicada en La Tercera, la periodista Methe Ostos destaca a Pisco María’s de Bou Barroeta como una expresión de la diversidad, el origen y el potencial gastronómico del pisco chileno.
El pisco chileno encierra una diversidad que va mucho más allá de su combinación con bebida cola. Cada valle, variedad de uva y método de elaboración puede dar origen a expresiones diferentes, capaces de transmitir el territorio desde el cual nacen.
Esa es la reflexión que plantea la periodista Methe Ostos en su columna “Vida después de la piscola”, publicada en La Tercera, donde destaca especialmente a Pisco María’s de Bou Barroeta.
Elaborado con uva moscatel en el Fundo El Rosario, ubicado en el Valle del Huasco, Región de Atacama, María’s es presentado como una invitación a descubrir el pisco solo, sin hielo ni combinaciones, apreciando directamente sus aromas, sabores y carácter territorial.
En el artículo, la periodista afirma que probarlo permite comprender “lo que el pisco puede ser” y describe la experiencia como “un festival de sabores” y “un pasaje directo a un paisaje”.
La publicación también invita a reflexionar sobre el potencial del pisco como eje de una industria de turismo gastronómico vinculada a sus valles de origen, una visión que Bou Barroeta comparte desde el Valle del Huasco: poner en valor el territorio, su tradición pisquera y la diversidad que puede alcanzar el destilado nacional.























































